En Internet se puede conseguir de todo “gratis” pero no todo es lo que parece.
Varias empresas son famosas por ofrecer páginas web “gratis” y esta última palabra resulta atractiva para cualquier persona o empresa que tenga poco presupuesto o necesidades muy básicas. Sin embargo, esta palabra es una forma disfrazada de decir “limitado”. Claro, para ciertas personas tales limitaciones no son tan importantes y es genial que existan opciones para todos.
No es mi intención comparar cada una de sus plataformas en detalle, así que tomaré solo 2 como ejemplo: Wix y Weebly por ser de las más populares y con las que he trabajado. Ambas tienen herramientas de diseño bastante fáciles de utilizar y es por eso que son muy gustadas.
¿Cuáles son sus limitaciones?
- La principal limitación es tener una dirección web larga, ej.: www.mipaginaweb.wix.com o www.mipaginaweb.weebly.com en lugar de www.mipaginaweb.com
- Incluyen anuncios de texto o gráficos que la hacen ver poco profesional.
- Aunque es posible escoger entre varias plantillas, a veces no hay una que nos guste totalmente.
- Cualquier elemento extra como una opción de Chat, SEO avanzado, redes sociales, etc. tiene un costo adicional.
- El costo aumenta significativamente si optas por quitar los anuncios y tener un dominio personal como https://www.mipaginaweb.com. Aunque el dominio es gratis el primer año o no pasa de $20 dólares anuales, tienes que adquirir un paquete completo de $100.00 o más.
- Estas empresas no ofrecen servicio de correo o si lo hacen es para una sola cuenta o por un costo adicional. En el caso de Weebly cada cuenta de correo cuesta $50.
- El soporte técnico no es personalizado. Muchas empresas tienen guías, foros, videos, chat y otras opciones de ayuda pero a veces hacer una página web no es tan fácil como uno se imagina y se complica más si la empresa no brinda soporte telefónico local o no se comunica en español.
Para muchas personas el precio es lo de menos y la facilidad de uso lo es todo. Pero mi recomendación es que leas siempre con cuidado las letras pequeñas para que no empieces adquiriendo algo gratis y termines pagando caro y aún así con limitaciones.
Después de todo, como dice el refrán: Lo barato sale caro.
